miércoles, 24 de julio de 2019

Que tan viable es una playa artificial en la Bahía de Panamá?

Y si recuperamos las playas que ya tenemos?



Con respecto a la creación de una playa artificial a lo largo de la Cinta Costera en la Bahía de Panamá, comparto la entrevista que me hicieran en TVN con consideraciones compartidas, con muchos profesionales que han estudiado y coincidimos en recomendar realizar profundos estudios para analizar la viabilidad ambiental y socioeconómica de la propuesta:


https://www.tvn-2.com/nacionales/Raisa-Banfield-sugiere-intervenciones-Panama-ciudad-alcaldia-playas_0_5357464212.html

domingo, 14 de julio de 2019

De Ciudades Monotemáticas a Ecosistémicas


En el interior de Panamá
Para mi, uno de los placeres más gratificantes: poder descubrir el paisaje natural de nuestros pueblos, cuando en recorrido por carretera, me dirijo a algún punto del interior de la República.  Esa fue precisamente la experiencia del pasado fin de semana, rumbo a Chiriquí.  

Volcán
La riqueza en el camino pasa desde bosques tropicales que te abrazan, hasta prados de cultivos, atravesando caseríos campesinos, con actividades tanto diversas como distantes a las de la urbe.  Siempre es un descanso a la vista, pero sobre todo a la congestión de mente y a veces, hasta del alma.  Ya en Chiriquí, la variedad es impresionante, desde climas, hasta vegetación y flora.  Paisajes de montañas nubosas en Tierras Altas, hasta los bajos del pacífico con playas majestuosas como las de Puerto Armuelles.

Boquete
Playa en San Vicente, Puerto Armuelles
Precisamente estando en esta Tierra de contrastes, por sus riquezas naturales, dos aspectos me vinieron de particular relieve:  el contraste entre la prosperidad productiva y turística de tierras altas, vs la soledad y percepción de abandono de la zona baja costera, como Puerto Armuelles.  Este último con unas playas hermosas, un urbanismo que otrora fuera a la vanguardia de muchos en el resto del país, con arquitectura tropical emplazada en un paisajismo que aún destaca una belleza natural singular. La historia riquísima de un pueblo porteño, de gran auge en el siglo pasado, de donde aún hay vestigio en su viejo muelle, las ruinas del ferrocarril y la nostalgia por lo que dejó la era bananera.   

Todo esto no me hace más que pensar en ¿por qué teniendo tanto, se desarrolla  tan poco?  Caminando por sus calles, entrando a sus viajes edificaciones, la respuesta casi salta a la vista. Hacer que el desarrollo de un pueblo o ciudad, dependa de una actividad, por más lucrativa y que de ella deriven actividades indirectas, no promoverá un desarrollo integral y sostenible, será solamente para "los buenos tiempos" y en los malos...ya veremos.

Puerto Armuelles
Pensar en las ciudades como un todo, un conjunto de dinámicas y realidades que coexisten y son interdependientes. No como ciudades monotemáticas donde todo lo demás depende de esa actividad o realidad principal:  Panamá y su Canal, Cerro Punta y la agricultura, Darien y el aprovechamiento maderero, Puerto Armuelles y la actividad bananera... NO! Las ciudades son gente, naturaleza, cultura, producción de alimentos o de bienes, pero también sitios para visitar y conocer.  Esto último porque cada condición natural o cultural que las caracteriza, las convierte en sitios únicos y especiales para el turismo, la investigación o simplemente para su descubrimiento.  Pensar las ciudades como un todo y desarrollarlas como un ecosistema, depende de la participación y el reconocimiento de todos sus actores; su gente, sus autoridades, sus empresarios, todos.  Solo pensando y actuando así, las ciudades pueden distribuir sus inversiones, pero también hacer de estas mejores garantes de los bienes y recursos que sostienen a largo plazo las mismas.  Reconocer los valores y activos, pero también las vulnerabilidades y debilidades de las ciudades, permite mirarlas como un ecosistema que distribuye mejor cargas y contrapesos del crecimiento, pero también  la custodia de sus patrimonios naturales y culturales.


domingo, 30 de junio de 2019

EN 5 AÑOS DE 500...

Son muchas las experiencias que se viven en 5 años:  un bebe, aprende a gatear, caminar y hasta llega al preescolar; un pre adolescente se convierte en adulto y termina su ciclo de estudios escolares, un pequeño plantón -con el cuido necesario- se convierte en un arbusto capaz de sobrepasar la adversidad del entorno hasta llegar a ser un árbol.  Pero también en 5 años, se puede transformar una ciudad....

Esa fue la tarea que hace 5 años, me invitó a desarrollar junto a él, José Isabel Blandón.  Era todo un desafío cuando como ciudadanos estábamos acostumbrados a la ciudad agresiva, aspirando a que mejorara, pero sin que nadie quisiera ceder de sus espacios conquistados en su pequeño espacio de ciudad.  Abordar el intrincado tema de las inundaciones, culpándonos unos a otros, sin que nadie fuese responsable; la recuperación del espacio público, la salud y cuido del arbolado urbano; el desarrollo de procesos culturales vistos y entendidos más allá de eventos específicos, sino desde la creación de procesos de pertenencias y empoderamiento social.  Y el principal reto de todos, crear por primera vez desde la autoridad local, el plan de ordenamiento de la ciudad, con  una visión integrada mucho más allá del usualmente entendido "uso de suelo", sino visto desde la gestión ambiental, social, inversión pública, integración de los espacios públicos y de conservación a las áreas desarrollables y con visión de riesgo.  Todo esto y más en un plan de 5 años de gestión , con una proyección a 20 años en la implementación de los diversos proyectos extendidos en el tiempo.



Y así transcurrieron 5 años con el apoyo de muchos aliados locales e internacionales, que atraídos por la capacidad de trabajo y la visión clara, se sumaron en el proceso de transformar nuestra ciudad.  No hubiésemos podido lograr tanto sin ayuda de la cooperación internacional, o los fondos no reembolsables de la banca internacional o el conocimiento técnico y recurso humano de academias, universidades e instituciones de ciencia e investigación.  Sin embargo, considero que de los frutos más valiosos de estos 5 años, construir ciudadanía a través de los procesos de participación y discusión de proyectos, planes de ordenamiento, elaboración de murales artísticos, deliberaciones en presupuestos participativos, fue de los resultados más enriquecedores y estimulantes.  No era fácil someterse cada vez al escrutinio público, a la crítica - a veces respetuosa, a veces no tanto- al cuestionamiento, pero después de superado todo ello,  aunque el proceso no fue fácil, fue altamente enriquecedor y nos dejó avances en la construcción de puentes entre ciudadanos y sus autoridades, entre voluntades y acciones concretas.

Grandes retos aún por atender: la continuidad en el seguimiento a los problemas de riesgos en la ciudad, ya identificadas acciones y soluciones; continuación de la recuperación de espacios públicos, parques, aceras; ampliación de los programas de movilidad no motorizada en la ciudad; implementación de normas que quedan para aprobación del Concejo Municipal y lograr así mayor coherencia entre lo que se planifica y lo que se aprueba en campo; extender el inventario y mantenimiento arbóreo, con el debido reemplazo de las especies más aptas en el desarrollo urbano,  el fortalecimiento del programa Basura0, que pase de proyectos pilotos a la implementación de las políticas y estrategias en los 26 corregimientos; en fin, solo sembramos la semilla, construimos los pilares, afinamos los motores....como se quiera decir, la transformación de la ciudad empezó, debe avanzar y no se puede permitir retroceder.  Además dejamos todo listo para la celebración de 500 años de ciudad, una ciudad multicultural, multiétnica, biodiversa, una ciudad maravillosa.

Luego de 5 años- en los que cumplí 50 y la ciudad cumple 500,  (nada es coincidencia) ...puedo decir que han sido los más desafiantes de mi vida, pero también los más gratificantes.   Me siento profundamente orgullosa y agradecida de haber servido a mi ciudad, a mi país a través del honroso cargo de servidora pública, electa como vicalcaldesa de la ciudad de Panamá.  Gracias a Jose Blandón, por haberme invitado a ser parte de su fórmula con visión de ciudad, a los votantes que depositaron en nosotros la confianza y al trabajo incansable y comprometido de colegas y compañeros de trabajo en esta maravillosa aventura, que nos permitió consolidar a Panamá, como una ciudad más humana, sostenible y global. Gracias Ciudad de Panamá!!

domingo, 9 de septiembre de 2018

DE LAS PREGUNTAS MÁS FRECUENTES:




https://www.instagram.com/p/BmzNIinBkMm/?hl=es-la&taken-by=raisa_banfield


Hay ocasiones en que las acciones no se planean, solo suceden. La defensa ambiental, tiene muchas aristas que van desde la educación, sensibilización, propuestas y proyectos, pero también acciones que visibilicen que no podemos seguir destruyendo nuestros recursos naturales por proyectos que no los justifican por ser insustentables.

Hay otras, en las que en cambio podemos trabajar desde la toma de decisiones en cambiar cosas, iniciar procesos, que aunque pequeños ante los grandes retos y desafíos, pueden empezar a darle un nuevo rumbo a las tradicionales acciones que deterioran nuestra calidad de vida.... Sí, lo se, no se ven, no se nota, cómo entonces hacer la diferencia?  Sumar a más, perserverar, insistir hasta lograrlo. A veces estos pasos nos llevan al plano político, pero no es el único desde donde se puede hacer la diferencia, pero sí es necesario y ahora, por más difícil que sea, lo comprendo mejor que nunca

Todo en cuanto podamos hacer la diferencia, cuenta.  Los cambios cuestan, pero para dirigir los pasos hacia la sosteniblidad, son necesarios

domingo, 17 de junio de 2018

UNA MIRADA HACIA ADENTRO



Crecí con moños y trenzas que me tejían mi abuela y mi mamá; a los 9 años estaba desesperada porque me alisaran el cabello.  Soñaba con que se moviera "libre con el viento" y que los niños en la escuela no me halaran los moños, pero mi papá se oponía terriblemente.  

Fue cuando tenía 11 años y empezaba el segundo año de secundaria, que finalmente me deshice de lo que sentí que me esclavizaba y al fin mi cabello se movió libre con el viento.  Me sentía liberada e igual a mis amigas.

El pasado mayo, durante la celebración del mes de la etnia negra, decidí trenzarme el cabello con la técnica de croché para celebrar el día de las trenzas.  Jamás imaginé el impacto que esto tendría en la forma de verme y reconocerme.  Plashka quien usa su cabello afro desde hace varios años, me presentó a Ileana, otra chica con una historia maravillosa detras de sus trenzas y espectacular cabello rizado, pero que ademas es una artista del estilo afrodescendiente; puse mi cabeza en sus manos.

Durante las 4 horas que duró el peinado, conversamos de los procesos de autoreconocimiento de nuestra etnia en nosotras y por la que cada una había atravesado de diversas formas.  Cuando estuve lista, casi no me reconocía, me veía NEGRA.... Sí, siempre lo fui, pero el cabello, el marco de tu rostro, define muchas cosas, entre otras un estilo.  En Panamá considero que somos más hispanos, que caribeños y por eso nos diferenciamos de nuestros hermanos antillanos, en modos y costumbres, a pesar de ser también del Caribe.  Al trenzarme me sentí deslatinizada y 100% afrodescendiente.

Para el Festival de Africa en América, esa noche, me sentí como reina etíope y disfrute mucho "el flow";  sin embargo, el lunes cuando me vestí para trabajar, viéndome al espejo me dije: este peinado no combina con la ropa de trabajo"-tal vez acostumbrada a pensar que las trenzas son para la playa, vacaciones en Cartagena y símbolo de diversión y despreocupación... Pero, y por que no para trabajar?  Fue en ese momento, cuando me di cuenta que a pesar de que sentía que había superado lo que me hizo sentir en algún momento discriminada, o preocupada por lo que pensaran de mi color o característica,  me había metido en la casilla del como me debía ver para trabajar,  y como que así tan antillana, no encajaba.



Un poquito de nervio  (de como sería vista)  un poquito de atrevimiento  (una vicealcaldesa con trenzas!!!!)  un poquito de "y a mi que me importa", todo junto al final ha dado como resultado un re descubrimiento de mi negritud y una verdadera liberación, sí la del estereotipo de como me debo ver o como debo ser vista por los demás.  Además descubrí que es super práctico, económico, listo para toda ocasión y me hace sentir hermosa y poderosamente: afrodescendiente

Comparto hoy esta experiencia y que espero sirva de testimonio para tantas otras mujeres, que como yo, han sido influenciadas de una u otra forma por el "blanqueamiento social" y que al ahondar en sus raíces, se descubren  más fuertes y capaces de vencer los obstáculos que se interpongan en el camino entre la identidad y su propósito en la vida.



lunes, 19 de marzo de 2018

MUJERES POR NATURALEZA, DEFENSORAS DE LA NATURALEZA

Premiación Circulo Mujeres Intelectuales 2018
Foto: Tony Johnson



Hace algunos días,  en el marco de la celebración del Día de la Mujer, recibí el honor por parte del Círculo de Mujeres Intelectuales de Panamá, de ser reconocida con La Orquídea a La Mujer Intelectual 2018, por mi trayectoria y aporte en el tema ambiental en Panamá.  Este honor lo compartí con otras dos mujeres, Pilar Pravia y Veronica Wharton de Thorpe, cuyo compromiso con la transformación social de Panamá, ha estado siempre presente en sus vidas y me precio de ser testigo de ello.

El reto de esa noche para mi fue, que debía disertar sobre el papel de la mujer en el cuidado del ambiente.  No escribí el discurso, me salió del alma pensando en la relación tan única que ha existido desde siempre entre la mujer y la madre
Tierra, es por ello que quiero hoy escribirlo y compartir esta reflexión con quienes me siguen.

Rachel Carson
Bióloga Marina norteamericana
En la mujer el instinto de protección existe desde la aparición de la raza humana, solo pensemos que quien se quedaba custodiando el fuego cuando el hombre salía a cazar, era la mujer.  Todavía hoy en varios países del Africa subsahariana, son las mujeres adultas y niñas, las encargadas de buscar, cargar y llevar el agua hasta sus hogares y muchas veces son excluidas de su gestión.  La relación de la mujer con la protección de la naturaleza es única y creo que está  íntimamente ligada a la maternidad femenina; sea biológica que espiritual, la mujer da vida, la cuida, la alimenta, la protege, igual que hace la madre Tierra con nosotros.  No coincidentemente grandes mujeres, especialmente del siglo XX han estado relacionadas a la defensa ambiental; recordemos que fue la bióloga marina norteamericana Rachel Louis Carson quien con su libro Primavera Silenciosa en 1962 despertó la preocupación por el medio ambiente y llevó a la sociedad norteamericana a tomar conciencia y acciones sobre ello.  La inglesa fundadora de PETA, Ingrid Newkirk que promueve la protección y trato ético a los animales, generó toda una transformación en diversas industrias que los usaban indiscriminadamente para pruebas de todo tipo, entre otras cosas. Como no mencionar a la también inglesa Jane Godall, considerada la mejor primatóloga del mundo y que a través de la divulgación de su conocimiento sobre los primates, ha llevado adelante una campaña mundial de conciencia ambiental, sobre todo enfocada a los más jóvenes.

Ligia Arreaga, Darien
Foto: Tuiter de Magaly Castillo
Más cerca de nuestras fronteras debemos reconocer el gran sacrificio de muchas mujeres en la protección de nuestros recursos naturales, de frente a grandes y poderosas industrias que se imponen en territorios, mayormente rurales y son ellas, las que salen  en su defensa liderando a sus comunidades .  Es el caso de la hondureña Berta Cáceres, asesinada por defender el río de su comunidad contra la instalación de una hidroeléctrica.  Rigoberta Menchú en Guatemala, premio Nobel de la Paz, quien defendiendo la cultura de su pueblo, defiende también los recursos que la dan razón de ser a la existencia de las comunidades en relación con su entorno.
Silvia Carrera, Comarca Gnabe Bugle
foto: El Siglo

Larissa Duarte, Veraguas
Foto: Front Line Defenders









En Panamá, cada vez que alguien me expresaba su preocupación porque las mujeres no incursionaban en política, yo les decía es que estamos muy ocupadas protegiendo el ambiente, y se debe reconocer que desde allí se ha generado, una poderosa conciencia ambiental ciudadana.  Casi todas las organizaciones no gubernamentales enfocadas a esta faena, aún hoy, son lideradas por mujeres; en general las mujeres están muy relacionadas a la causa de la familia, por esto están al frente de organizaciones de salud, educación, derechos humanos, nutrición, ambiente.  Es su aporte particular al bien de la sociedad.  Pero más allá de esa faceta necesaria para impulsar políticas y programas, están en el campo las mujeres valientes arraigadas a su medio y dispuestas a dar la vida en la defensa de nuestro patrimonio natural.  Tenemos a Damaris Sanchez Samudio, gran defensora del Parque Nacional PILA en Chiriquí, Larissa Duarte defensora del Río Cobre en Veraguas, La Cacica Silvia Carrera, que gracias a su liderazgo y la tenacidad de su comunidad, impidió que la minería metálica se adentrara en la Comarca Gnobe Bugle, Yaritza Espinosa también en Chiriquí en su lucha incansable por el agua.  Un caso a destacar, la de la periodista Ligia Arreaga en Darién y su incansable y peligrosa defensa por la Laguna de Matusagaratí, que le ha implicado incluso, salir del país para librarse de las amenazas que atentaban contra su vida.  Mis máximos respetos a todas ellas y gracias por mantener viva la defensa de los recursos naturales de todos.

Por mi parte puedo decir que en mi formación de arquitecta, me enseñaron que tenía que dominar la naturaleza; la visión antropológica de que el hombre que está por encima de todo y debe someter la naturaleza para imponer su obra.  No fue hasta que me tocó convivir con ella y el contacto con personas que me enseñaron sobre ella, que mi intuición natural por su protección, regresó y empezó a regir mi vida.  Fue entonces cuando entendí que  no estamos por encima de la naturaleza, ni bajo ella, sino en perfecta relación armónica y es  esa la forma en la que debemos actuar para hacer del desarrollo, una expresión de sostenibilidad.  Mi pasión por el ambiente me ha llevado a poner de lado mi carrera como arquitecta, dirigir ONG's, agrupaciones comunitarias, conducir programas de educación ambiental, a realizar proyectos ambientales en diversos puntos del país y hoy a trabajar por mi ciudad.  Muchos retos por enfrentar, pero hemos asumido pasos importantes desde la ciudad en materia ambiental:  Iniciar la gestión ambiental de la ciudad a través de su arbolado, del plan de riesgo, basura cero y un ordenamiento territorial de la ciudad en donde la gestión ambiental es eje transversal de su construcción; son puntos claves para recuperar la naturaleza en la urbe, donde mujeres y hombres debemos ser parte integral de ello.




domingo, 11 de marzo de 2018

Y EL ACCESO A LAS PLAYAS?


Playa en Honolulu, Hawaii
Para mi, una de las cosas más fascinantes cuando visito otros países, es poder descubrir sus playas; pero más allá de eso, es disfrutar de su accesibilidad, sin que los desarrollos privados cerca de la costa, sean un obstáculo para ello.  Uno de
estos ejemplos más vívidos pude experimentarlo en Honolulú, Hawaii.

En 2015 se celebró la Cumbre de la UICN en donde participábamos líderes de gobiernos locales y de organizaciones ambientales de todas partes del mundo.  La agenda era muy apretada y no había tiempo de hacer visitas turísticas, pero la simple maravilla de poder salir de las reuniones, caminar en medio de la ciudad, llegar al parque público, allí usar los vestidores para ponerme el vestido de baño y entrar a la playa a orilla de la ciudad que estaba a 5 minutos detrás de mi, era una experiencia casi surrealista.  Leer un libro, tomar un café disfrutar de un emparedado en ese espacio de todos y luego regresar a mi hotel para prepararme  para el día siguiente, no tenía precio.
Parque Público con acceso a la playa, Honolulu, Hawaii

Playa de acceso público a lo largo de la costa urbana,
Honolulu, Hawaii
Qué es lo extraordinario de este relato?  Tal vez no sea tan evidente, pero la posibilidad del disfrute del espacio público y el acceso a una playa en medio de la ciudad, es casi un milagro en un siglo XXI de privatización de costas, de contaminación de mares y de supremacía del interés privado sobre lo público, particularmente en Panamá.  Lo descrito que pude experimentar en Honolulú, no dista de las potenciales características que podríamos haber encontrado en la playa de Ave Balboa con su Parque Urracá (pero interrumpimos su conectividad con una carretera...y además la ampliamos, le pusimos un muro y un relleno de elementos de concretos como para asegurarnos, que así algún día la playa esté limpia, no podamos de todas maneras usarla, solo conformarnos con verla de lejos).  O qué decir del Causeway de Amador, otro espacio público de primera con una concepción de aprovechamiento de esa franja costera para disfrutar del Pacífico; sin embargo, cada vez es menos público el espacio hacia ese mar, cuando áreas previstas como espacios turísticos, se van transformando en residenciales; o aún más, se planifica un desarrollo más intenso de puertos, y nuevos proyectos inmobiliarios masivos, obedeciendo al nuevo potencial de desarrollo que se desprende de la ampliación de la carretera.. Y así nos vamos, desarrollo, infraestructura, crecimiento, más estructuras y menos espacio para lo público y lo lúdico.

Pero lo que es aún más alarmante y está ocurriendo frente a nuestras narices, de forma lenta pero certera es la apropiación de toda la costa del pacífico panameño, en donde el desarrollo ya prácticamente se construye sobre la playa.  Desde el abusivo "desarrollismo" inmobiliario en Paitilla y Punta Pacífica, a los puestos de comida en Veracruz, a los desarrollos playeros desde San Carlos, Coclé y más allá

Turicentro de San Carlos
En los días de carnavales tuve  la experiencia en carne propia.  Con mi familia decidimos pasar el lunes de carnaval  en el Turicentro de San Carlos, pero decía cerrado hasta el miércoles  (Cómo un espacio turístico del Estado panameño, está cerrado en fechas donde más demanda tiene?, no entendí, pero esa es otra historia), el punto es que al estar cerrado, por allí no pudimos entrar a la playa pública. Caminamos un poco, buscando la servidumbre a la playa, lo que encontramos fue una larga cerca, con varias propiedades privadas en medio y una pequeña puerta improvisada; detrás un seguridad privado -custodiando la propiedad- que nos decía con asentir de cabeza- que podíamos pasar por la propiedad para poder llegar a la playa.   Lo más curioso del hecho fue cuando revisé un poco los detalles, la susodicha propiedad privada era un área deportiva pública y ahora tenía el letrero de EIA, para el desarrollo de un hotel privado.  Otro espacio público vendido!  Por dónde podremos entrar a la playa los que no vamos a un hotel?
Entrada atravesando propiedad privada para acceder a
la playa de San Carlos

El bienestar de un país no se mide solo en la cantidad de construcciones y desarrollo hotelero en sus costas; hay equidad, cuando sus costas son ampliamente accesibles, brindan facilidades públicas de alto nivel y su ordenamiento garantiza que se respete el espacio de todos y no prive el particular que se impone más allá del orden constitucional, para adquirirlo.

Centro Deportivo de San Carlos, vendido para desarrollo privado
Aqui tenemos que hacer un "mea culpa" todos: autoridades por permitirlo, comunidades cuando no lo denuncian y no exigen reposición del bien público, particulares y compradores que se prestan para el despojo de lo público.  El ordenamiento territorial no es solo una herramienta para decir donde se construyen edificios de apartamentos, hoteles o centros comerciales; es también la que garantiza que los bienes públicos, el patrimonio natural y cultural de todos.  Por más libre que sea la economía,
EL PAIS NO PUEDE ESTAR EN VENTA

Carta Abierta a Mi Hija (desde un Panamá minero)   Recuerdo como si fuera ayer, como me afané en que todo estuviese listo para cuando nacier...